En Colli sul Velino, en el corazón de la Sabina, la iglesia de Santa María Magdalena Nueva es el símbolo de la autonomía de la comunidad, nacida en 1818. No es un simple edificio del siglo XIX. Su singularidad reside en las obras de arte contemporáneo que alberga en su interior, realizadas por el pintor Franco Bellardi, que dialogan de forma sorprendente con la historia y la identidad del pueblo. Un diálogo que se extiende a todo el pueblo.
Un fresco que habla en el idioma local
Detrás del altar mayor, la mirada queda atrapada por un gran fresco de 1996. Representa el Juicio Universal, pero con un detalle para conocedores que lo vincula indisolublemente a este lugar. El artista ha insertado entre las escenas la silueta del ayuntamiento y de la propia iglesia. Se trata de un homenaje directo a su comunidad, que se convierte en protagonista de la escena sagrada.
La «nueva» y la antigua recuperada
El adjetivo «nueva» no es casual. Esta iglesia fue construida para celebrar la independencia parroquial de Labro. No obstante, a las afueras del pueblo existe también una iglesia más antigua, igualmente dedicada a la Magdalena. Tras un largo abandono, una importante restauración la devolvió a la comunidad, con una nueva consagración en 2016. Además, en su interior pueden admirarse en la actualidad grandes lienzos de Bellardi.
La iglesia es un edificio de culto activo. Los horarios de apertura pueden variar, por lo que se recomienda consultar las posibilidades de visita en la parroquia o en el Ayuntamiento de Colli sul Velino.