Santuario de la Madonna del Sorbo: la iglesia nacida de un castillo en la Vía Francígena
El santuario de la Madonna del Sorbo se encuentra en lo alto de un acantilado en el valle del Sorbo, entre Campagnano di Roma y Formello, dentro del parque de Veio. Es una parada histórica de la Vía Francígena, a 20 km de Roma: un lugar donde una fortaleza medieval se convirtió, a lo largo de los siglos, en un santuario de peregrinación aún activo.
De castillo a convento
En el año 996, un diploma de Otón III decía «castellum quod dicitur Sorbi». Del siglo XI al XIV, el castillo pasó primero al monasterio de San Pablo y luego a la familia Orsini. En 1427, el papa Martín V concedió las ruinas a los frailes carmelitas, que construyeron un convento y una iglesia dedicada a la Virgen. En el dintel del portal está grabada la fecha de 1487, el año en que la iglesia adquirió su forma actual.
La leyenda del porquero
La tradición cuenta que un criador de cerdos, al que le faltaba una mano, siguió a una cerda hasta un árbol de serbal. Entre las ramas apareció la Virgen, que hizo que le volviera a crecer la mano y pidió que se construyera un santuario.
Qué se puede ver en el interior
El interior está dividido en tres naves con columnas de toba y un techo con tijerales de madera. Hay dos altares de 1682 diseñados por Carlo Fontana, mientras que el icono original de la Virgen con el Niño (siglos XI-XIII) se conserva actualmente en el museo parroquial de Campagnano.