Iglesia de San Nicolás de Bari en Ascrea: una historia de feudos y arte en el valle del Turano
La iglesia de San Nicolás de Bari es mucho más que un simple edificio religioso. Situada en el pueblo de Ascrea, con vistas al valle del Turano, sus muros narran el paso de poderosas familias feudales, desde los Mareri hasta los príncipes del Drago. Y en su interior, los lienzos no son solo obras de arte, sino testimonios directos de este pasado.
El escudo en la puerta
La iglesia se mencionó por primera vez en 1438. Una visita pastoral de 1574 reveló que doña Lavinia Savelli, viuda de un Mareri, fue quien quiso que se construyera. El vínculo con la familia aún es visible: basta con buscar el escudo de los Mareri, que sigue esculpido en la puerta de la antigua iglesia anexa. Una huella del pasado.
Los santos de los señores de Ascrea
En el interior, la mirada queda cautivada por varios lienzos de gran valor, entre los que destacan la Virgen del Rosario y San Nicolás. Sin embargo, la pintura más significativa es la que representa a los santos Antonio Abad, Pedro y Filippa Mareri, un homenaje directo a la familia que marcó la historia del pueblo durante siglos.
La iglesia se encuentra en el centro histórico de Ascrea (RI) y se puede visitar con cita previa o durante las funciones religiosas.