Museo del arte de la lana: arqueología industrial y tradición textil en la Ciociaria
Entre los siglos XVI y XIX, Arpino fue uno de los centros laneros más importantes del Estado Pontificio, con manufacturas que abastecían Roma y el mercado europeo. El museo del arte de la lana, inaugurado en 2003, documenta esta historia industrial a través de maquinaria original, muestras de tejidos y archivos empresariales. La sede se encuentra en el centro histórico, en un edificio restaurado que albergaba uno de los últimos talleres artesanales activos hasta los años sesenta del siglo XX.
Las colecciones
El recorrido expositivo reconstruye toda la cadena productiva: cardado, hilado, tejido y teñido. Hay telares mecánicos del siglo XIX aún en funcionamiento, cardas manuales, bobinas, lanzaderas, muestrarios de lanas crudas e hilos teñidos con colores naturales. Una sección está dedicada a las herramientas para el acabado de los tejidos: cardadoras, tundidoras y prensas. Los paneles documentan el trabajo femenino en las manufacturas y las condiciones de los obreros entre los siglos XIX y XX. El archivo conserva registros de producción, catálogos comerciales y correspondencia con clientes de media Europa.
Arpino y la tradición textil
La lana de Arpino era apreciada por su calidad y resistencia. Las manufacturas trabajaban lanas locales de la trashumancia apenina y lanas de calidad importadas. El declive comenzó en la segunda posguerra con la llegada de las fibras sintéticas y la competencia industrial. El museo testimonia una economía que ha moldeado la identidad de la Ciociaria durante siglos. Arpino se encuentra a 100 km de Roma, en el alto valle del Liri, y es también la ciudad natal de Cicerón y Cayo Mario.