Iglesia de San Francisco en Anguillara: el arte del siglo XV y un misterio por resolver
A pocos pasos del pueblo de Anguillara Sabazia, la sencilla fachada de la iglesia de San Francisco oculta uno de los ciclos de frescos más interesantes del arte del siglo XV en el Lacio. Su historia es un pequeño rompecabezas: edificada probablemente en el siglo XIII, los franciscanos no la terminaron hasta después de 1468 y fue consagrada en 1488. No obstante, el verdadero secreto está ligado a los frescos de Domenico Velandi.
Un pequeño misterio artístico
El ábside, completamente pintado al fresco en 1488, es el corazón de la iglesia. La obra se atribuye al pintor Domenico Velandi, natural de Viterbo, si bien con una salvedad. La atribución se basa únicamente en comparaciones estilísticas, ya que la única obra firmada que podría confirmarla con certeza —una tabla que en su día se encontraba en Cracovia— se encuentra hoy en día desaparecida. Un misterio aún sin resolver.
Del pasado al presente
A lo largo de las paredes se distinguen figuras de santos vinculados a las pestes, como Roque y Sebastián, un recuerdo de cuando el edificio se utilizaba también como hospital. No obstante, el diálogo con el tiempo nunca se ha interrumpido: en un altar lateral se expone un moderno e intenso «Sudario» donado por el pintor internacional Pedro Cano, ciudadano honorario que vivió y trabajó aquí durante décadas.
La iglesia es un edificio de culto activo y pertenece al Fondo italiano para edificios de culto (FEC). Los oficios religiosos se celebran con regularidad. Para visitas fuera de los horarios de misa o para eventos culturales, se recomienda consultar el sitio web de la parroquia Santa María de la Asunción o del Ayuntamiento de Anguillara Sabazia.