Museo de la cultura rural en Agosta: la memoria campesina del valle del Aniene en tres plantas
En Agosta, un pueblo con vistas al río Aniene, el museo de la cultura rural ocupa las instalaciones del antiguo ayuntamiento. Tres plantas repletas de objetos cotidianos —arados, hoces, husos, ruecas— cuentan un mundo desaparecido con la autenticidad de quienes lo vivieron.
Tres plantas de vida cotidiana
Lo que impresiona es la especificidad de los objetos expuestos. Una manga bordada, por ejemplo: se utilizaba durante las procesiones para no manchar de cera el único traje bueno de fiesta. Las matracas —instrumentos musicales de madera— sustituían a las campanas en ciertas celebraciones religiosas. También hay fajas y gorritos de encaje para recién nacidos, así como toallas de tela rígida de cáñamo.
La pesca inesperada
Entre las curiosidades, se encuentra una colección de redecillas y utensilios para la pesca de cangrejos y ranas, una actividad por la que Agosta era bastante conocida. Es un detalle que lo dice todo: este pueblo también vivía del agua, no solo de la tierra.
Una recuperación impulsada por la comunidad
El museo nace de la voluntad de los habitantes de Agosta de preservar su propia identidad. Su instalación en el antiguo ayuntamiento es también un ejemplo de recuperación arquitectónica lograda.
Información práctica
El museo se encuentra en Via del Comune, 00020 Agosta (RM).