Apretada entre el mar y la meseta kárstica, Trieste se encuentra encaramada en el fondo de su amplio golfo, disfrutando de una posición apartada y, al mismo tiempo, actuando como histórica encrucijada de pueblos y culturas. Cantada y amada por algunos de los más grandes escritores del siglo XX (Umberto Saba, James Joyce, Italo Svevo), te acogerá con la elegancia de los Habsburgo en la Piazza dell’Unità d’Italia, escenográficamente enmarcada por los muelles Audace y el muelle de los Bersaglieri. Detrás de la plaza, la colina de San Giusto es el lugar donde hace más de 2000 años los romanos colocaron la primera piedra de la colonia de Tergeste. A los pies de la colina se extiende el casco antiguo, con el antiguo gueto y la Cavana, zona de antigua urbanización, antaño cubierta de burdeles baratos frecuentados por las tripulaciones de los barcos en la rada y en la actualidad un prestigioso barrio peatonal.
En el mar, frente a la Piazza dell’Unità d’Italia, discurre la franja de las Rive, que perfilan la ciudad nueva, de aspecto principalmente neoclásico: justo al norte de la plaza, la emperatriz María Teresa de Austria fue la artífice de la recuperación y de la imponente operación urbanística que a finales del siglo XVIII permitió la construcción del Borgo Teresiano, atravesado por el Canal Grande; detrás de este se desarrolla el Borgo Franceschino, mientras que al sur de la plaza el Borgo Giuseppino se extiende hasta el faro de la Lanterna.
A lo lejos, en el promontorio rocoso de Grignano, el romántico Castello di Miramare es el punto más extremo del paseo marítimo de Barcola, el barrio costero al norte del centro donde los visitantes acuden a contemplar la puesta de sol.
Provincia de Trieste, Italia