Templo de las Ninfas en Roma: las columnas de la Roma antigua en la via delle Botteghe Oscure
Al pasear por el centro, entre el Largo Argentina y la Piazza Venezia, es fácil pasar de largo. Sin embargo, en la via delle Botteghe Oscure se esconde un fragmento de la antigua Roma: el templo de las Ninfas. Dos columnas y parte del basamento son todo lo que queda a la vista de un antiguo templo, que resurgió casi por casualidad en 1938. Una discreta visión de la ciudad de hace dos mil años.
Una historia entre incendios y renacimientos
La historia del templo es bastante turbulenta. Construido probablemente entre los siglos III y II a.C., fue devastado por un enorme incendio que arrasó el Campo de Marte en el año 80 d.C. Fue el emperador Domiciano quien le dio nueva vida, reconstruyéndolo con una monumentalidad aún mayor. Lo rodeó con un gran pórtico columnado, transformando toda la zona.
Un secreto en los sótanos
Hay un secreto que muy pocos conocen. Para ver otra parte del templo hay que descender bajo tierra. En los sótanos de un edificio cercano, en la via Celsa, aún se conserva la pared original de la cella, la sala interior del templo, así como la base sobre la que se asentaba la estatua de la divinidad. Es un auténtico viaje en el tiempo.
Los restos del templo siempre se pueden observar gratuitamente desde la calle. Las partes subterráneas no están abiertas al público, salvo con motivo de visitas guiadas especiales.