Estadio Flaminio de Roma: la obra maestra de Nervi abandonada a su suerte
Ubicado en la Piazzale Ankara, en el barrio Flaminio de Roma, el estadio Flaminio se considera uno de los símbolos de la arquitectura italiana del siglo XX, pero también uno de los más descuidados. Fue diseñado por Pier Luigi Nervi y Antonio Nervi entre 1957 y 1959 para los Juegos Olímpicos de Roma de 1960, sustituyendo al estadio Torino, que ocupaba el mismo emplazamiento desde 1927.
Una estructura que se aprecia desde el exterior
La estructura portante está constituida por noventa marcos de hormigón armado con gradas prefabricadas y una marquesina en voladizo sobre la tribuna principal. En sus orígenes, podía albergar a más de 40 000 espectadores. El estadio Flaminio encarna la arquitectura estructural: los marcos portantes son visibles tanto desde el interior como desde el exterior, sin revestimientos que los oculten. Las galerías exteriores en voladizo permitían al público desplazarse sin cruzar las gradas y caracterizan la fachada de manera inconfundible. Bajo las gradas se encontraban una piscina, un gimnasio y espacios para atletismo, boxeo, esgrima y gimnasia.
Del rugby al abandono
Entre 2000 y 2012, el recinto albergó el torneo de rugby de las Seis Naciones. Posteriormente, la federación renunció a la concesión y, desde entonces, las instalaciones se encuentran en un progresivo abandono. En 2004 ya había sido declarado bien de interés artístico e histórico. En 2007, durante unas obras de ampliación, salieron a la luz los restos de una necrópolis romana. En 2020, la Universidad La Sapienza completó el plan de conservación financiado por la Fundación Getty: el primer H-BIM (Heritage Building Information Modeling) aplicado a la protección de una obra deportiva del siglo XX.