Antiquarium de Lucrezia Romana: el museo que cuenta la historia de las afueras antes de la ciudad
En un rincón moderno de las afueras de Roma hay un museo que desvela un pasado inesperado. El antiquarium de Lucrezia Romana cuenta la historia del barrio Appio Tuscolano, un territorio que en su día fue una sucesión de ricas villas romanas y antiguas necrópolis. Es un espacio que custodia los hallazgos rescatados precisamente de la expansión urbana que hoy lo rodea.
Tesoros salvados del cemento
Este museo existe gracias a las excavaciones realizadas en los últimos treinta años. Mientras se construían los nuevos barrios, desde Romanina hasta Cinecittà, salieron a la luz mundos enteros. Un patrimonio salvado. La exposición cuenta precisamente esto: la vida y la muerte en una zona que hoy reconocemos por el tráfico y los edificios, pero que escondía una historia milenaria.
La vida cotidiana de hace dos mil años
Las vitrinas no solo exponen grandes estatuas, sino que cuentan historias personales. En ellas se encuentran ajuares funerarios con pequeñas joyas de oro, así como objetos de la vida diaria: pinzas y pequeñas espátulas para el maquillaje femenino, lucernas y vajilla. Y luego están las piezas más importantes, como la estatua de un hermafrodita y una espléndida Nereida montando un monstruo marino, recuperadas de las lujosas villas que salpicaban el campo.