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Emilia Romaña

Emilia Romaña en bicicleta entre playas, el interior y el vino Sangiovese

De las playas a los ríos, de los oasis naturales a la campiña del interior, cinco rutas ciclistas en Emilia Romaña pedaleando a ritmo lento por la naturaleza.

Emilia Romaña ofrece una gran variedad de rutas ciclistas en el campo: a lo largo del mar, de los ríos, de los oasis naturales y del interior. Cinco rutas ideales para unas vacaciones lentas y verdes, aptas para todos los públicos y que invitan a degustar las excelencias de la gastronomía y enología del territorio. Un territorio que también ha visto pasar el Giro de Italia.

1. En la orilla derecha del río Po

Un itinerario a lo largo de los últimos 100 kilómetros del Po hasta el mar, entre fortalezas, molinos, castillos y puertos fluviales. El punto de partida es el asentamiento neolítico de Stellata di Bondeno, con su Rocca Possente y la Casa Ariosto, que ahora alberga el Museo Arqueológico. Tras pasar por el pintoresco Mulino sul Po, símbolo de los tradicionales molinos de agua del siglo pasado, llegamos a la bifurcación del río donde comienza su Delta. Entre juncos y marismas pedaleamos hasta el pintoresco pueblo de Mesola con su Castillo de los Este, a las puertas de la reserva natural del Gran Bosco della Mesola, donde vive protegido el ciervo de las dunas. En el puerto pesquero de Goro, nuestro destino final, nos embarcamos para descubrir el entorno natural del delta, no sin antes haber degustado un plato típico de espaguetis con almejas locales.

2. Ruta ciclista de las antiguas marismas de la comarca de Bolonia

Una ruta ciclista de 42 kilómetros en el paisaje rural de la llanura boloñesa, antaño abundante en pantanos, que conecta la capital con el Parque Regional del Delta del Po, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, pasando por pueblos, museos y villas históricas. Por el camino, merece la pena visitar el Museo della Civiltà Villanoviana en Castenaso, con exposiciones sobre sus orígenes etruscos, el Museo de la Ocarina de Budrio, el instrumento musical de viento que se fabrica en esta ciudad, y las Villas de Bagnarola en las zonas rurales aledañas. Punto de llegada el sitio de importancia comunitaria Los Biotopos y Restauración ambiental de Medicina e Molinella, que se adentra en la zona del Delta del Po, cerca del característico pueblo del siglo XV de Selva Malvezzi. El itinerario es apto para todos los públicos, ya que trascurre entre asfalto y caminos cortos de tierra con ligeros desniveles.

3. De los Valles de Comacchio a Valmarecchia

Un paseo en bicicleta desde los Valles de Comacchio, que destacan por sus incontables oasis naturalistas y zonas arqueológicas, hasta la Valmarecchia, en el interior de Romaña, dominada por los antiguos restos romanos de Rímini, como el Arco de Augusto y el Puente de Tiberio. El itinerario serpentea por el campo, pasando por pueblos medievales, campanarios y viñedos, con destino final a Novafeltria, donde se encuentra la Mina de azufre de Perticara, hoy convertida en un museo creado para dar testimonio de la actividad de extracción de los mineros. Entre medias, es inevitable una parada en Rávena, ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, cruzando el río Reno en transbordador para visitar sus preciosos mosaicos bizantinos y, a continuación, el pueblo medieval de Bertinoro, conocido como el Balcón de Romaña por su espectacular vista panorámica.

4. La Riviera romañola, de las playas al vino Sangiovese

Tres itinerarios ciclistas distintos que también pueden agruparse en uno solo, gracias a su desarrollo contiguo a lo largo de la Riviera romañola con un desvío hacia el interior. Los dos primeros parten de Rímini y recorren los destinos de playa más famosas, respectivamente en el norte, como Cesenatico -donde merece la pena visitar el museo multimedia Spazio Pantani dedicado al ciclista escalador italiano conocido como El Pirata-, Gatteo, Bellaria, Torre Pedrera y Viserba, y en el sur, como Cattolica, Gabicce Mare, Pesaro y Fano, en la región de las Marcas. Desde Riccione, en cambio, la tercera ruta se adentra en el interior a través del Circuito del Sangiovese, entre los viñedos del célebre vino D.O.C. y las bodegas donde merece la pena una parada para degustar el vino y disfrutar de la tradicional piadina. Se trata de rutas sencillas, lineales y muy pintorescas, aptas para todos los públicos

5. En la naturaleza soberana de los bosques del Casentino

Una naturaleza intacta y espectacular es el telón de fondo de este paseo en bicicleta por los bosques del Casentino, que desde Romaña bordea las Marcas y la Toscana. Desde el pequeño pueblo de Bagno di Romagna, conocido por sus saludables aguas termales que te recomendamos, salimos para un tour en bicicleta a través de crestas y valles fluviales, pueblos remotos y bosques de hayas, puentes y molinos, castillos y santuarios.

Tocamos cumbre sumergiéndonos totalmente en el majestuoso Parque Nacional de los Bosques del Casentino, Monte Falterona y Campigna, donde la naturaleza ofrece un espectáculo sublime. A lo largo de la ruta, que a veces es desafiante porque se intercala con subidas, bajadas y caminos de herradura, merece la pena visitar la pequeña aldea de Premilcuore y la pintoresca cascada de Alfero donde nadan las truchas.