Elegir un recuerdo es mucho más que comprar un objeto: es una forma de seguir viviendo la atmósfera de un viaje y de compartirla con nuestros seres queridos. En Sicilia, la artesanía, la enogastronomía y los símbolos de identidad se funden en creaciones únicas y memorables. Desde los dulces tradicionales hasta las cerámicas de Caltagirone, pasando por las joyas de coral o las tazas decoradas, cada detalle contiene una historia que contar.
Recuerdos para degustar
Una forma deliciosa de prolongar la magia del viaje es llevarte a casa los sabores de Sicilia. Las pastas de almendra, el salami de cerdo negro de los Nebrodi, el chocolate de Módica o el pistacho de Bronte son perfectos para organizar una cena temática o simplemente para darte un capricho en los días posteriores al regreso. Compartir estos tesoros con los amigos será como contarles tu viaje a través de los sabores.
Símbolos para llevar puestos
Los amantes de la artesanía elegante y simbólica podrán elegir joyas inspiradas en la «trinacria», las ruedas de los carros o la chumbera. Las joyas de coral de Sciacca o de obsidiana volcánica son perfectas para hacer un regalo refinado y lleno de significado. Y para que lleves Sicilia siempre contigo, nada mejor que una «coffa» decorada, o accesorios y ropa con estampados que recuerdan a las mayólicas, los templos, los limones o los jazmines: detalles todos ellos capaces de hablar sobre una tierra llena de sol y de color.
Cerámica, títeres y diseño
Para los amantes del diseño de autor, la cerámica de Caltagirone es una elección atemporal: desde la Piña portafortuna hasta la Matrangela protectora, pasando por las icónicas Cabezas de Moro, cada objeto cuenta una historia antigua con un estilo único. Quienes busquen un regalo aún más original pueden apostar por un Pupo siciliano, una marioneta tradicional vinculada a la Opera dei Pupi, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco: es el regalo perfecto para los amantes del teatro, la cultura y las piezas de colección con capacidad de emocionar.