Licores y café: un matrimonio de las Marcas
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En las Marcas, el café es un nexo que une oficios, territorios y tradiciones. Desde la costa de Pesaro hasta las montañas de los Sibilinos, pasando por los puertos de la ribera picena, cada zona de la región alberga una forma diferente de combinar café y licores. Algunas de estas costumbres se han convertido en símbolos locales reconocidos, mientras que otras han inspirado productos ya conocidos en toda Italia. En este viaje os contamos las tradiciones más arraigadas, las que mejor descubren el alma gastronómica del territorio y el arte de disfrutar de un café con licor inolvidable.
La «Moretta di Fano»: el café de los pescadores de la costa de Fano
En la costa de Fano encontramos una de las tradiciones más representativas de toda la región: la «Moretta di Fano». Esta bebida surge en las tabernas del puerto, cuando los pescadores buscaban un sorbo caliente y revitalizante antes de zarpar o después de los días de faena en barco. Hoy en día, representa una pequeña obra maestra de equilibrio y tradición.
Su secreto radica en la mezcla de ron, anís y brandi (o coñac), calentados con azúcar y una cáscara de limón para liberar aromas intensos y envolventes. Se le añade el café hirviendo, que completa la preparación y crea la estratificación característica de la «Moretta»: en el fondo, la capa de licores, en medio, el café oscuro y en la superficie, una crema dorada. El resultado es una taza caliente, aromática y llena de matices visuales y gustativos. No se trata solo de café con licor, sino de un verdadero ritual escenográfico, que hay que observar y saborear con calma. No en vano, desde 2006 la «Moretta» se incluye entre los cócteles oficiales de la Asociación Italiana de Bármanes y Empresas patrocinadoras (AIBES), y desde 2011 figura entre los productos agroalimentarios tradicionales de las Marcas.
Hoy en día, la «Moretta» es el icono de Fano: la encontrarás en los bares del Lido, la zona de baño más frecuentada, y a lo largo del paseo martítimo de Sassonia, el barrio marinero con vistas a la extensa playa al sur del puerto. También en el centro histórico, en los alrededores de la Piazza XX Settembre y delArco de Augusto, muchos cafés la sirven según la receta tradicional: si tu viaje te lleva a Fano, la «Moretta» te revelará el vínculo más auténtico entre la ciudad y su mar.
Borghetti y Baldoni: los licores de café que son símbolo de Ancona
En Ancona, el café siempre tuvo aroma de viaje. Precisamente aquí, en 1860, Ugo Borghetti, propietario del Caffè Sport, con vistas a la estación, ideó un licor destinado a convertirse en compañero de viaje durante generaciones. El licor de café Borghetti, creado para dar energía a los trabajadores que participaban en la construcción de la línea ferroviaria Pescara-Ancona, pronto conquistó a los viajeros y curiosos que se detenían en el bar animado por el continuo paso de los trenes.
Su sabor intenso, donde se combinan el expreso italiano, los granos de Arábica y Robusta y un ligero toque alcohólico, aún hoy evoca las salidas repentinas, las llegadas esperadas y las maletas listas en el andén. En las Marcas, el Borghetti es el sorbo rápido al final del almuerzo o el vasito que acompaña las veladas junto al mar, desde Ancona hasta los paseos iluminados de Senigallia y Civitanova Marche.
Pero en la ciudad dórica, el café con licor también tiene otra historia que contar: la del licor de café Baldoni, producido en Ancona desde 1944. Surge como una receta familiar y se ha ido perfeccionando con lentas infusiones artesanales hasta convertirse en parte de la vida cotidiana de las Marcas. Es el vaso que se ofrece con naturalidad al final de la comida, el sorbo que da una toque energético a las jornadas, un auténtico símbolo de la tradición local que sabe a hogar y a convivencia.
El «caffè del marinaio»: la pausa caliente de los pescadores de la costa sur
Bajando por la costa de las Marcas, hacia la Riviera delle Palme y, en particular, en San Benedetto del Tronto, el café cambia de estilo y recibe el nombre de «caffè del marinaio» (café del marinero), una bebida improvisada, práctica y vigorosa, pensada para calentar y proporcionar energía a los marineros que trabajaban en el mar abierto. Originalmente, su preparación no seguía ninguna regla fija: cada pescador lo hacía a su manera, combinando un café muy fuerte con un toque de licor (a menudo anís, y otras veces ron o brandi) añadiendo azúcar y, cuando había, una cáscara de limón para darle una nota fresca.
Con el tiempo, esta costumbre se trasladó a la orilla. En la actualidad, en los restaurantes, bares y «trattorie» de pescado de la zona de San Benedetto, el «caffè del marinaio» aún se sirve en su versión tradicional, como un pequeño homenaje al profundo vínculo entre la ciudad y su puerto. Sentados en un local del puerto, tal vez con vistas al Molo Sud, es fácil imaginar a los pescadores que lo bebían para calentarse durante las noches en alta mar.
Junto a la tradición «de a bordo», también existe una versión moderna: una única empresa de las Marcas produce una mezcla embotellada llamada «Il Caffè del Marinaio», marca registrada, que rinde homenaje a la receta de los pescadores, pero con una identidad propia bien definida.
El café con licor Varnelli: un sorbo de los Apeninos
Al desplazarse hacia el interior, donde la carretera asciende entre bosques y valles y la mirada se topa con las cimas de los montes Sibilinos, el café se encuentra con uno de los símbolos más auténticos de la tradición de las Marcas: el«Anice Secco Varnelli». Producido por primera vez en 1868 por Girolamo Varnelli, herbolario de la zona, el Varnelli nace de un antiguo conocimiento vinculado a las hierbas medicinales de los Apeninos. La destilería Varnelli, activa en Muccia e históricamente vinculada a Pievebovigliana, en el municipio de Valfornace, custodia un método de producción que se ha mantenido inalterado y que lo hace único dentro del sector de las destilerías en Italia: una cuidadosa elaboración que combina aromas naturales, una destilación lenta y un equilibrio seco y cristalino.
El café con Varnelli es habitual en las tabernas, refugios y cafeterías del interior de Macerata: una sola gota basta para transformar el expreso en una bebida más seca, perfumada y característica. Es el sorbo ideal después de un paseo por el lago de Fiastra, tras una visita al pueblo de Camerino o para acompañar una parada en los pueblos que salpican el parque nacional de los Sibilinos.
Más que un simple «corretto», el café con Varnelli es una forma de entrar en contacto con el alma montañesa de las Marcas; un sabor que habla de hierbas recogidas en zonas altas, de destilados producidos con precisión artesanal y de un saber que resiste desde hace más de 150 años.
El licor de café Meletti: una muestra de la elegancia de las Marcas
Entre los muchos cafés con licor de las Marcas, el licor de café Meletti destaca por su tradición y calidad. Producido por la histórica empresa Silvio Meletti, marca muy arraigada en Ascoli Piceno, este destilado combina el intenso aroma del café con un carácter propio del licor, fuerte y envolvente; el color marrón y el rico aroma tostado lo convierten en un producto que se reconoce inmediatamente. Con ese retrogusto persistente que recuerda al café de alta calidad, conquista a quienes desean una versión contemporánea de la combinación café-licor, sin renunciar al atractivo de la tradición. Es perfecto para disfrutar al final de la comida, solo o con un cubito de hielo que potencia su frescura; excelente en combinados para después de la cena y sorprendente como ingrediente para realzar un helado de nata o vainilla, aportando una delicada nota aromática.
Si pasáis por Ascoli Piceno, os recomendamos disfrutar de esta degustación en su lugar más emblemático: el Caffè Meletti, un histórico café de estilo «Liberty» (variante italiana del «Art Nouveau»), con vistas a la espléndida Piazza del Popolo. Considerada una de las plazas más elegantes de Italia, es un verdadero salón urbano, rodeado de pórticos de travertino y armonías renacentistas que invitan a ralentizar el paso y observar. Sentados en las salas del café, entre suelos originales, espejos de época y una atmósfera suspendida en el tiempo, el licor de café Meletti será para vosotros una experiencia sensorial y cultural: un sorbo que narra el profundo vínculo entre la ciudad, su arte de beber y su identidad más auténtica.