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Región

Molise, la región de las cañadas y de los magníficos paisajes

Una pequeña región, una tierra generosa que se distingue por su naturaleza virgen, su larga historia, su rico patrimonio artístico, sus antiguas tradiciones y su sabrosa gastronomía: esto es Molise, un destino aún poco conocido, y por ello aún más interesante.
Descubre sus estaciones de esquí, colinas, costas con playas de arena, rutas históricas de trashumancia y numerosas reservas naturales que protegen las especies vegetales y animales típicas de esta zona.

1. Orígenes y antecedentes históricos de Molise

IS Abbazia San Vincenzo al Volturno

La región de Molise compartió su historia con los Abruzos hasta la caída del imperio Romano, como demuestran los hallazgos en la localidad de Pineta del Homo Aeserniensis, que se desplazaba entre ambas regiones de forma estacional.
Todos los principales centros de Molise se convirtieron en colonias romanas con las conquistas que se produjeron durante la guerra social y los conflictos de Samnita y Aníbal (por ejemplo, Morrone del Sannio, Isernia, Larino, Venafro y Pietrabbondante), con la formación y el nacimiento de nuevas urbanizaciones promovidas por el cristianismo, como la diócesis de Trivento, hasta la llegada de los normandos.

Siguieron las invasiones de godos y longobardos y, tras la conversión de estos últimos al catolicismo, la iglesia ganó mucho poder sobre Molise.
Una fecha clave en la historia de Molise es 1221, año en el que el emperador Federico II convirtió Molise en un distrito de justicia imperial en el que se fundaron varios monasterios, como el espléndido emplazamiento de la Madonna delle Grotte en Rocchetta a Volturno.

2. Las principales ciudades de Molise

CB Termoli

Una antigua ciudad con murallas, dominada por el imponente Castillo de Suabia y galardonada varias veces con la Bandera Azul de Europa gracias a la maravillosa claridad de su mar: así es Termoli, uno de los principales destinos de Molise, donde podrás encontrar instalaciones deportivas, servicios hoteleros de última generación y playas bien acondicionadas.
Campobasso, por su parte, es la capital de la región, en una situación favorable para disfrutar de unas vistas únicas. Entre sus símbolos se encuentran el castillo de Monforte, monumento nacional y el punto más alto de la ciudad que se eleva desde la colina en la que se encuentra; la iglesia de San Giorgio, construida en el siglo XII en estilo gótico; y la iglesia de Sant'Antonio Abate con su hermosa fachada del Renacimiento tardío y su suntuoso interior barroco.

En la provincia verás muchos hallazgos arqueológicos, como la villa de Campomarino, que data de la prehistoria, y numerosas necrópolis.

Isernia, por su parte, fue la capital de los pueblos de origen samnita, y tiene una historia muy antigua de la que hablan hoy sus estrechas y características callejuelas.
La fontana Fraterna es uno de sus monumentos más conocidos: tiene 6 chorros de agua y una curiosa forma de logia hecha con bloques de piedra caliza probablemente procedentes de antiguos monumentos romanos.

Por último, Ferrazzano, un pueblo conocido por las casas que parecen abrazarse entre sí: están todas juntas para protegerse del frío. Situada en una posición estratégica en las antiguas vías de comunicación de Molise, se caracteriza por sus maravillosas vistas.

3. Qué ver en Molise: 4 lugares imprescindibles

Campitello Matese

Entre las paradas obligadas durante unas vacaciones en Molise está la de Campitello Matese, una estación de esquí con 40 kilómetros de pistas, llena de lagos, bosques, cuevas y grutas, praderas y senderos inéditos ideales para el senderismo, la equitación, la bicicleta de montaña o el quad y el parapente.

Un viaje a la provincia de Isernia te permite deleitarte con la abadía de San Vincenzo al Volturno, un antiguo edificio monástico donde el tiempo parece detenerse, combinando historia, espiritualidad y la naturaleza incontaminada que lo rodea.

Una vez en la zona, no podrás dejar de visitar el cuidado lago de Castel San Vincenzo, en el parque nacional de los Abruzos, Lacio y Molise. Es un espejo de agua turquesa brillante rodeado de bosques y en el que se reflejan los picos de las montañas de Mainarde. No parece artificial, pero lo es: se construyó a finales de los años 50 con fines hidroeléctricos.

Uno de los pueblos más bellos de Molise, Fornelli, también merece una parada. Conocida como el Pueblo de las Torres desde la época normanda y angevina, pero también como la Ciudad del Aceite, gracias a la excelente calidad del que se produce en sus campos, cuenta con un centro histórico y una estructura urbana que han permanecido inalterados a lo largo de los siglos.

4. Lugares insólitos de Molise: 3 destinos para curiosos

¿Te interesan los destinos fuera de las rutas turísticas?
Ve en busca de las cañadas, antiguos caminos de hierba batida por los que los pastores, desde la época prerromana hasta hace un par de siglos, trasladaban sus rebaños estacionalmente. Es el conocido fenómeno de la trashumancia del ganado que ha marcado el Sur rural siguiendo rutas estrictas y asegurando un sustento económico incluso en las zonas más aisladas.

O busca el santuario de Castelpetroso en la provincia de Isernia. Con la apariencia de un castillo medieval, se encuentra en medio del bosque y tiene una historia de apariciones de la Virgen María. La primera se remonta a 1888: la Virgen apareció con Jesús sangrante en brazos como ofrenda a la humanidad.

Por último, también merece la pena que visites Sant'Angelo Limosano, un pueblo situado en una colina a 900 metros sobre el nivel del mar que domina el valle de Biferno y permite disfrutar de un panorama que llega incluso a las islas Tremiti, si el tiempo lo permite. 

5. Productos típicos de Molise: 5 especialidades

La cocina molisana está llena de sabores a partir de ingredientes pobres pero hábilmente utilizados.

Son simbólicos de esta zona los fusilli a la molisana, el formato de pasta inventado aquí y aderezado con una salsa de cordero y salchicha de cerdo o ternera.

Más característico que el tocino es el guanciale local: la carrillada de cerdo se condimenta con sal, pimienta, ajo y guindilla de diavolillo, luego se cuelga en un palo y se deja durante un mes en un lugar cerrado con una chimenea en la que arde leña de roble, y luego dos meses más al aire libre.

También es deliciosa la muscisca, un embutido seco que se come en tiras y cocido. No hay embutido sin queso: el caciocavallo de Agnone es de origen antiguo, se elabora con leche cruda de vaca y se madura en cuevas naturales durante tres meses. Regar todo con un buen Biferno es lo mínimo: uno de los vinos más prestigiosos de Molise que puede ser blanco, tinto y rosado. 

6. Eventos en Molise: una oportunidad que no puedes perderte

Entre los eventos tradicionales de Molise, hay que ver la Carrese, la tradicional carrera de carros de bueyes vinculada a las celebraciones en honor a San Leo, un monje benedictino que vivió en el monasterio de San Felice, cerca de Cliternia.