Preparar la mochila perfecta para andar en verano por Italia
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Esto lo saben muy bien los peregtinos que deciden pasar sus vacaciones por una de las muchas rutas de senderismo que hay en Italia, estén organizadas o no. Los aficionados al senderismo en Italia lo saben muy bien, ya que aquí encuentran pan para llevarse a la boca y senderos para sus piernas.
Pero, ¿cuál es la mejor manera de equiparse y prepararse para lo que nos deparan los caminos de Italia, especialmente en verano?
La elección de la mochila de senderismo
Antes de que emprendas un viaje, has de elegir muy bien el objetivo principal de la travesía: la mochila de viaje será tu fiel compañera durante todo el trayecto. Por eso, debe ser ligera y resistente, de buena calidad y que te garantice comodidad y poder adaptarla a tu tamaño.
A lo largo del camino, encontrarás días de sol o de lluvia intensa, de calor sofocante o de fuerte viento. Conviene, por lo tanto, protegerla mochila con una funda impermeable y meter todo su contenido en bolsas de plástico o nylon, para que en caso de lluvia intensa y continuada no se vea afectado lo que llevas dentro. Otra precaución para proteger bien la ropa y otros accesorios de posible humedad es dividirlos en partes, cada uno en una bolsa.
Cada camino necesita un peso
Como regla general, el peso ideal no debe superar el 10 % del peso corporal en caminatas que requieren estructuras de apoyo.
A medida que aumenta la distancia, deberá aligerar gradualmente la carga, ya que el esfuerzo requerido será claramente mayor.
Si, por ejemplo, decide recorrer la Via degli Dei, la ruta que conecta Bolonia con Florencia a través de los Apeninos, los 130 km de la caminata son, sí, desafiantes en algunos tramos, pero se pueden ajustar según su tiempo y capacidad. Recomendamos no apresurarse y, en cambio, disfrutar del paisaje a un ritmo pausado para saborear plenamente la ruta histórica.
Si, por el contrario, ha elegido una ruta significativamente más larga, como la Vía Francígena, quizás le convenga reducir el tamaño de su mochila: con sus 1000 km, que serpentean desde el Paso del Gran San Bernardo hasta Roma por senderos de montaña, caminos de herradura y carreteras rurales, es una de las rutas de peregrinación más desafiantes de Italia, pero de una belleza excepcional.
El contenido reducido a lo esencial
La lista de artículos que lleves a la espalda debe reducirse en lo posible a lo esencial. Es imprescindible que lleves un mapa topográfico del lugar por el que vas a pasar y un mini botiquín. También son útiles un altímetro y una crema protectora, especialmente si los rayos del sol te caen directamente encima. Luego, una chaqueta impermeable (preferiblemente comprimible) o un poncho de lona encerada, ropa acolchada y guantes (si te enfrentas a grandes altitudes donde vas a sentir frío), camisetas y pantalones largos (sustituye el algodón por ropa técnica sintética), calzoncillos y calcetines de repuesto, toalla de microfibra, gorro, pañuelos, gafas de sol, bastones de senderismo y un saco de dormir compacto.
La distribución del peso
Es fundamental intentar distribuir la carga de forma simétrica, dejando los objetos más ligeros en la parte superior de la mochila y los más pesados en dirección a la pelvis, para evitar que se sobrecarguen los hombros. Por la misma razón, apriétate el cinturón al máximo, justo por encima de las caderas.
Elige una mochila con regulaciones para adaptarla a tu altura y para acercar la parte superior del saco a tu espalda.
Hay numerosos caminos en Italia y cada uno de ellos está lleno de encanto.
Representan un doble viaje, descubrir tu propio mundo interior y también el mundo circundante.
Te hemos sugerido que lleves lo esencial, pero te damos un último consejo: intenta encontrar un hueco en tu mochila para un cuaderno: allí anotarás tus impresiones, que constituirán un bonito recuerdo de la experiencia vivida.