Santuario de Portonaccio en Isola Farnese: el oráculo etrusco a las puertas de Roma
El santuario de Portonaccio se encuentra a las afueras de la antigua Veyes, cerca de Isola Farnese. Es uno de los lugares de culto más importantes de toda Etruria, dedicado a la diosa Menerva. Durante siglos fue un centro oracular, donde los etruscos acudían para pedir respuestas y realizar sacrificios. El sitio sigue inmerso en la naturaleza, entre el arroyo de la Mola y las laderas de toba que rodeaban la ciudad antigua.
Del culto de Menerva al templo de Vulca
Los primeros vestigios se remontan a mediados del siglo VII a.C. El núcleo más antiguo, al este, estaba vinculado al culto de Menerva, protectora de los jóvenes y de su ingreso en la comunidad. Hacia el 510 a.C. se construyó el templo de tres celdas de estilo toscano. El techo estaba decorado con estatuas de terracota pintada que representaban a Apolo, Hércules y Latona. Las obras se atribuyen a Vulca, el mismo artista convocado a Roma para decorar el templo de Júpiter Capitolino. En 1916 las excavaciones sacaron a la luz el célebre Apolo de Veyes, hoy expuesto en el museo nacional etrusco de Villa Giulia.
Los restos del santuario y cómo llegar
El área sacra comprende los restos del templo, una pila para los ritos relacionados con el agua y un altar para los sacrificios. En los años 90, el arquitecto Ceschi realizó una reconstrucción parcial del templo. Se llega pasando por el pueblo de Isola Farnese y recorriendo un tramo de calzada romana empedrada.