Reopasto, el pueblo fantasma del valle santo de Rieti que hay que explorar con respeto
A pocos minutos de Contigliano, en Valle Santa Reatina (valle santo de Rieti), se encuentra Reopasto, un lugar donde el tiempo se ha detenido. Este pueblo fantasma quedó congelado en los años sesenta, cuando sus últimos habitantes se marcharon. Hoy en día, caminar entre sus ruinas silenciosas se convierte en un poderoso viaje al pasado reciente de la región de la Sabina, entre casas invadidas por la naturaleza e historias suspendidas en el tiempo.
Un castillo entre condes y monjes
Su historia se remonta a la Alta Edad Media, en torno a un castillo fundado por los condes de Marsi. Se trata de un lugar estratégico que los condes cedieron en 1069 a la poderosa abadía de Farfa, que mantuvo el control sobre él durante siglos. Su abandono definitivo es más reciente, ya que se produjo en los años sesenta debido a una gradual despoblación.
Qué se ve en la actualidad entre las ruinas
Actualmente, Reopasto es un laberinto de edificios en ruinas, con tejados derrumbados y vegetación que poco a poco va recuperando su espacio. Entre las casas derruidas aún resiste la fachada de la iglesia de San Andrés, del siglo XVIII. El silencio es absoluto. Es un lugar que exige respeto y atención, y que debe visitarse con la máxima precaución.
El pueblo no es un lugar turístico acondicionado y la visita es responsabilidad de cada uno. Se encuentra en la ruta del Camino de San Francisco y cerca de la vía ciclista de la Conca Reatina, pero el acceso directo a las ruinas exige la máxima precaución.