Primera etapa - Museo Casa Enzo Ferrari
No perdamos el tiempo y entremos de inmediato en el meollo de la historia: la primera parada es, de hecho, el Museo Casa Enzo Ferrari, también conocido por sus siglas MEF, dedicado a la vida y obra de Enzo Ferrari, el fundador de la empresa automovilística del Cavallino Rampante.
Se encuentra en Módena, y el edificio que alberga el museo, construido con forma de capó, es amarillo, en referencia al color que Enzo Ferrari eligió como fondo para la famosa marca, además de ser el color institucional de la ciudad.
Ya que estás en la zona, además de hacer una tentadora parada en las «osterie» del centro de la ciudad, es obligatorio visitar la sede de otra marca emblemática.
Segunda parada: Atelier Pagani
Se trata de Pagani, cuya fábrica se encuentra en San Cesario sul Panaro, donde se puede visitar el taller y la colección de superdeportivos firmados por Horacio Pagani, cada uno de ellos creado de acuerdo con el principio fundador de combinar tecnología y diseño.
Llegados a este punto, la pasión por los motores ya está a todo gas y no queda más remedio que continuar hasta una parada que promete regalarnos más emociones inolvidables.
Tercera etapa - Museo Lamborghini
Hay que desplazarse a Sant'Agata Bolognese, cerca de Bolonia, para adentrarse en la fábrica y en el Museo Lamborghini.
Con la visita a la fábrica, podrás conocer las fases de creación de modelos icónicos como el V12 Aventador: el recorrido comienza con el trabajo en los interiores y las pieles, y continúa con la elaboración del chasis, la carrocería, el motor, la caja de cambios, las suspensiones y los frenos, hasta llegar al coche terminado.
Por su parte, el museo recorre todas las etapas que han marcado la historia de la marca: coches históricos, imágenes y fotografías que narran el pasado, el presente y los objetivos de futuro de uno de los mayores fabricantes italianos.
Antes de pasar a la siguiente etapa, conviene recordar que nos encontramos en Bolonia: ¿no sería buena idea disfrutar de un plato de «tagliatelle al ragù» y visitar las famosas Dos Torres? Por supuesto que sí: desde la última planta de la Torre degli Asinelli se disfruta de una vista única en el mundo de Bolonia, desde los Colli hasta la Bassa (actualmente, la torre está cerrada por obras de mantenimiento).
Cuarta etapa - Museo Ducati
Después de la pausa en la ciudad, volvemos a la acción a lo grande con un recorrido por la fábrica, donde la adrenalina es palpable. Nos encontramos en la fábrica de Ducati de Borgo Panigale.
Visitar el interior de la fábrica significa no solo descubrir cómo nace una motocicleta Ducati, sino también empaparse del electrizante ambiente de las distintas fases de fabricación y montaje de los motores, las líneas de montaje y las pruebas de homologación, y echar un vistazo al mítico Departamento de Carreras.
La experiencia también incluye la visita al Museo Ducati, un recorrido que repasa los 90 años de la empresa, donde cada moto expuesta es una obra de arte que cuenta una historia de hombres y pasión.
Quinta etapa - Museo Checco Costa
A continuación, nos dirigimos al Museo Checco Costa, situado en el Autódromo Enzo y Dino Ferrari de Imola, una exposición que narra los orígenes de la historia del propio autódromo a través de la reconstrucción de las primeras carreras de motociclismo y automovilismo que se disputaron aquí.
En el interior del museo se exponen numerosos recuerdos de Ayrton Senna, incluidos algunos de los coches con los que compitió: dos Fórmula Ford, el Fórmula 3 y la berlina Mercedes 190 E con la que se impuso en la Fórmula 1 en la carrera de Nürburgring de 1984.
También se exponen algunos modelos emblemáticos, como el Lotus 98T con la librea John Player Special, el McLaren MP4/6 (1991), el McLaren MP4-8 (1993) y el Williams FW16 (1994).
Y aquí es donde también se encuentra el monumento a Ayrton Senna, justo junto a la curva del Tamburello, en el interior del Autódromo Enzo y Dino Ferrari de Imola, que en poco tiempo se ha convertido en un auténtico lugar de peregrinación no solo para los aficionados que aún lo recuerdan con gran cariño, sino también para los entusiastas de la Fórmula 1 que no han tenido el privilegio de admirar sus proezas en la pista.
En la estatua que lo representa está grabada una frase del piloto: «Creo que estoy muy lejos de la forma de vida que me gustaría».
Sexta etapa - Museo Simoncelli
La última etapa de este itinerario a lo largo del mítico MotorValley se encuentra en Romaña, más concretamente en Coriano.
Se trata precisamente del pueblo natal del entrañable piloto Marco Simoncelli, y es aquí donde se narra «la historia del Sic» gracias al museo que se le ha dedicado.
El Museo Simoncelli narra cómo un joven de Romaña, armado con un amor desbordante por las dos ruedas y con mucha tenacidad, llegó a triunfar como campeón del mundo en 2008 en la categoría de 250 cc y, posteriormente, con gran dolor, falleció con tan solo 24 años durante el Gran Premio de Malasia.
Una experiencia realmente conmovedora, en la que se pueden recorrer sus hazañas, deportivas y no deportivas, con una galería que reúne motos, cascos, monos y objetos que pertenecieron al piloto.