Con más de nueve semanas de programación la Feria Internacional de la Trufa Blanca de Alba se confirma como el evento enogastronómico más extenso e importante del panorama italiano. Una cita que, año tras año, atrae a decenas de miles de visitantes de todo el mundo a Alba y a sus alrededores, seducidos no solo por el prestigio del Tuber magnatum Pico, sino también por una programación cultural, experiencial y formativa sin igual.
En el Cortile della Maddalena cada fin de semana se celebra el Mercado Mundial de la Trufa Blanca de Alba: un lugar simbólico donde la venta se convierte en experiencia, y la calidad es seleccionada, garantizada y autenticada por jueces expertos mediante estrictos protocolos de evaluación sensorial. Pero también es una inmersión en un entorno único: dentro del mercado, una selección de las mejores excelencias agroalimentarias del Piamonte – quesos, vinos, embutidos, dulces – recibe a los visitantes en un viaje por los sabores locales, entre sostenibilidad e historias de tradición.
Pero la Feria es también espectáculo, identidad y relato colectivo: la ciudad se viste de historia, y en los días previos al evento, se suceden ceremonias y recreaciones de otra época. Desde la Bela Trifolera y la Investidura del Podestà, hasta el desfile medieval y el Palio de los Asnos: una narración popular que une generaciones y refuerza el vínculo con las raíces, encantando a grandes y pequeños.
Experiencias gourmet: donde la trufa cuenta el territorio
En la Feria, cada momento se convierte en una oportunidad para valorizar el sabor: desde los Cooking Show con chefs con estrellas Michelin en la Sala Beppe Fenoglio, hasta las Cenas Inusuales en lugares espectaculares y los laboratorios de análisis sensorial de la trufa en el MUDET, hasta las Wine Tasting Experience con los grandes vinos de las Langhe, Roero y Monferrato, cada experiencia está pensada para involucrar los sentidos y nutrir el conocimiento.