Iglesia de los Santísimos Estigmas de San Francisco: el barroco que ocultó a Mameli
A dos pasos del caos de Largo di Torre Argentina, se esconde la iglesia de los Santísimos Estigmas de San Francisco. Muchos pasan frente a ella sin detenerse, pero en su interior se oculta una obra maestra barroca vinculada a la escuela de Gian Lorenzo Bernini. Su historia es sorprendente: nace sobre un emplazamiento antiguo y alberga un relicario muy valioso y un secreto del Risorgimento italiano.
Un teatro de mármol en la fachada
La fachada, obra de Antonio Canevari, es un pequeño teatro. Un gran ventanal enmarca la estatua de San Francisco recibiendo los estigmas. El autor es casi con certeza Antonio Raggi, durante treinta años uno de los colaboradores más fieles de Bernini. Es un detalle que revela la elevada calidad artística del lugar, a menudo ignorado por las grandes corrientes turísticas.
De los hornos de cal a la sangre de san Francisco
La iglesia no siempre se ha llamado igual: en la Edad Media, aquí se encontraban los hornos de cal (calcare) donde se quemaba mármol antiguo para obtener cal. Por eso la iglesia original estaba dedicada a los «Santi Quaranta Martiri de calcarario» (los cuarenta mártires de los hornos de cal). En el siglo XVIII, una cofradía reconstruyó el edificio y lo dedicó al santo. Hoy en día la sacristía aún conserva una reliquia única: una ampolla que contiene la sangre de san Francisco.
El escondite del héroe del Risorgimento
La iglesia también guarda un secreto vinculado a Goffredo Mameli. Tras la caída de la República Romana en 1849, el cuerpo del autor del himno nacional fue enterrado aquí en secreto. No fue hasta la toma de Roma en 1870 que se buscaron sus restos, que fueron hallados precisamente aquí, para ser finalmente trasladados al Janículo.
La iglesia se encuentra en Largo delle Stimmate. Es un lugar de culto activo; la entrada es libre, respetando las funciones religiosas.