El templo votivo del Terminillo: la iglesia para san Francisco construida en las cumbres
En los montes Reatinos, a más de 1600 metros de altitud, se alza una iglesia nacida a partir de una idea ambiciosa: construir un templo dedicado a san Francisco tras su proclamación como patrón de Italia. Se trata del templo votivo del Terminillo, un edificio moderno cuya primera piedra procede directamente desde Asís. Su historia es una lucha contra la montaña y la primera misa se celebró en 1956 entre paredes aún sin terminar.
Una fachada que cuenta una historia
La fachada, revestida en piedra rosa y blanca de Asís, parece una prolongación natural de la roca. Su protiro —el pequeño tejadillo situado sobre la entrada— evoca la forma de la Porciúncula. Tuvieron que construirlo en 1981 para proteger la entrada del viento y la nieve. Una auténtica iglesia de montaña.
Un interior repleto de mosaicos y una reliquia muy especial
El interior es toda una sorpresa, con su larga bóveda de cañón y la luz de colores que se filtra a través de las vidrieras dedicadas al Cántico de las Criaturas. Las capillas laterales están decoradas con mosaicos de la Escuela Vaticana, pero el verdadero corazón del templo es la urna que custodia una pequeña parte de las cenizas del santo, un vínculo directo con su tumba en Asís. Frente a ella, una lámpara votiva arde sin cesar.
Para conocer los horarios y obtener más información, se recomienda consultar las fuentes oficiales del santuario o de la oficina de turismo local.