La iglesia de San Juan Bautista en Monte San Biagio: un tríptico del siglo XVI y huellas lombardas
En el corazón del pueblo de Monte San Biagio, la iglesia de San Juan Bautista alberga una de las obras maestras del Renacimiento meridional: el tríptico de Los desposorios místicos de Santa Catalina, pintado por Cristoforo Scacco en 1500. La obra, firmada por el pintor veronés que vivió durante mucho tiempo en este territorio, representa a la santa en el centro flanqueada por san Juan Bautista y san Juan Evangelista. En la luneta figura la Muerte de la Virgen y, en la predela, la Última Cena. Detrás del altar mayor se encuentra el panteón de la familia Scacco, el mismo apellido que el pintor, que aquí tenía su casa y sus propiedades.
De los orígenes lombardos a las ampliaciones del siglo XVIII
Según la tradición, la iglesia fue fundada por los lombardos en el siglo VII, quizás sobre un antiguo lugar de culto pagano. La estructura original era de planta central, descrita en una visita pastoral de 1599 como totalmente pintada al fresco. Pero esa estructura ya no existe: las ampliaciones de 1727, 1948 y 1967 transformaron el edificio en una iglesia de nave única con cuatro capillas a cada lado y arcos de medio punto que dividen los tramos.
Fragmentos de la antigua Roma
En el exterior, junto a la entrada de la casa parroquial, se han empotrado en la pared dos hallazgos romanos encontrados a lo largo de la Vía Apia: una inscripción que lleva el nombre del emperador Caracalla y un miliario de Marco Aurelio. En el interior, la pila bautismal está formada por una cuenca de mármol de la época romana, probablemente de origen patricio, que se ha invertido y reutilizado.