La iglesia de Santa Teresa en Formia: el convento de los Carmelitas entre Castellone y Mola
La iglesia de Santa Teresa de Ávila se alza en el punto de unión entre las dos antiguas aldeas de Castellone y Mola, que hoy en día constituyen el corazón de Formia. Nació a partir de una donación: en 1735, el acaudalado Nicola Pacifico, natural de Salerno, cedió a los Carmelitas Descalzos un crédito de 24.150 ducados para construir una iglesia y un convento dedicados a las Ánimas Benditas del Purgatorio, bajo la protección de la Santísima Trinidad y de Santa Teresa. El interior es de nave única con capillas laterales que se abren entre los pilares.
Una historia de traspasos y transformaciones
El complejo recibió dos veces la visita del rey Carlos III, pero los daños no tardaron en llegar: el asedio francés de Gaeta en 1806, la supresión de las órdenes religiosas ese mismo año y el cierre de la iglesia. En 1854, el convento se convirtió en cuartel borbónico, con la construcción de una cisterna bajo la actual piazza Marconi. En 1915, el terremoto de Avezzano dañó gravemente la cúpula; las obras de restauración no concluyeron hasta 1929.
Qué ver en la actualidad
La iglesia ha reabierto sus puertas tras cuatro años de recientes restauraciones; en su interior, se conservan obras de A. Sicurezza, A. Scotto y L. Timoncini. El antiguo convento, hoy en día sede municipal, sigue a la espera de ser restaurado. Gracias a un cuadro de Pasquale Mattej sabemos que el aspecto original era más esbelto, con pináculos laterales y un frontón curvo que en la actualidad ha sido sustituido por un sencillo tímpano triangular.