Ponte della Catena en Cori: un arco romano de toba en los montes Lepinos
El Ponte della Catena es el único puente romano aún visible en Cori, un pueblo en los montes Lepinos, en la provincia de Latina. Con su arco de toba apoyado sobre la roca desnuda, salva el foso que protegía el flanco de la ciudad antigua, y aún hoy se puede cruzar a pie. El otro lado se encuentra uno de los panoramas más bonitos de la ciudad.
Un arco que resiste desde hace más de 2000 años
Las bases están formadas por bloques de caliza colocados directamente sobre la roca tallada. El arco de medio punto es de toba, con tres hileras de sillares radiales. Las dataciones sitúan la estructura entre los siglos IV y I a. C. En su día el foso era mucho más profundo: las obras de consolidación han reducido la distancia entre el puente y el cauce. Existía además un segundo puente, a las afueras de la Porta Romana, que actualmente está enterrado para dar cabida a un aparcamiento.
Saròcco: el barrio de los mercaderes sin ciudadanía
Más allá del puente, merece la pena caminar unos cientos de metros hasta llegar a Saròcco —término que deriva de San Roque—, un núcleo de casas y almacenes de los siglos XVI y XVII, único ejemplo de asentamiento fuera de las murallas de Cori anterior a la Edad Moderna. Se cree que albergaba a mercaderes que no tenían la ciudadanía de Cori. A lo largo de la via Madonna delle Grazie se conservan las ruinas de la iglesia de Santa Maria della Pace, una de las al menos cinco iglesias que se alzaban aquí. Según los antiguos estatutos, precisamente en esta zona se celebraban las carreras de caballos en honor a la patrona, Santa Olivia.