La iglesia de Santa Maria Assunta en Configni: un interior barroco en el pueblo fronterizo entre la Sabina y Umbría
En el corazón de Configni, pueblo encaramado a 692 metros en las laderas del monte Cosce, en el límite entre la Sabina y Umbría, la iglesia de Santa Maria Assunta in Cielo es parroquia del pueblo desde los siglos XV-XVI. La fachada desconcierta por su sencillez: una pequeña hornacina sobre el portal renacentista, un gran ventanal semicircular en lo alto. Nada más. Es su interior lo que sorprende.
Frescos, lienzos y un órgano con historia
La nave única, renovada en estilo barroco tardío, alberga obras que narran siglos de devoción. En el segundo altar de la izquierda hay un fresco del 20 de octubre de 1501: una Virgen entronizada con el Niño entre ángeles y fieles orantes. El órgano procede del monasterio de San Pablo de Spoleto, vendido en 1881 por 150 liras tras la expulsión de los frailes menores observantes. El altar mayor proviene de la desaparecida iglesia románica de San Gregorio Magno, recuperado por los Orsini. Detrás, una máquina de madera tallada y dorada enmarca un tríptico de la escuela sabina: la Asunción entre San Gregorio Papa y San Cándido.
Detalles que llaman la atención
La pila bautismal es de 1514. En el primer altar de la derecha, un lienzo de San Antonio Abad representa al santo con un gran cerdo y una llama en la mano, símbolo de la enfermedad que lleva su nombre. En la vitrina junto a la entrada destaca una delicada estatua del Niño Jesús.