Rocca Janula en Cassino: mil años de historia entre batallas y reconstrucciones
A pocos kilómetros de la Abadía de Montecassino, la Rocca Janula domina la ciudad desde un peñasco escarpado. El abad Aligerno (949-986) la mandó construir en el siglo X: no como residencia, sino como un castrum militar destinado a proteger el monasterio y la población de San Germano (nombre medieval de Cassino) de los ataques incesantes contra la Terra di San Benedetto (la Tierra de San Benito).
Disputada durante mil años
Su historia se resume en una sola palabra: disputa. Papas, emperadores, ciudadanos de San Germano en rebelión y señores locales se sucedieron en el intento de arrebatar su control a los abades de Montecassino. El abad Gerardo (1111-1123) la reconquistó y añadió en el patio la torre pentagonal de 20 m. Federico II la hizo demoler en 1221 y luego la reconstruyó él mismo en 1229: los bloques con incisiones de los maestros canteros suabos aún son legibles. En 1742 pasó a ser propiedad del Estado.
Qué se ve hoy
Durante la Segunda Guerra Mundial se convirtió en un punto clave de la Línea Gustav: los combates la destrozaron, salvando únicamente la torre pentagonal. Restaurada entre 1996 y 2013, está abierta al público desde septiembre de 2015. Se puede visitar el Patio Mayor (Corte Grande): torre de esquina, adarve, torre circular y la pequeña Chiesa dell’Annunziata (Iglesia de la Anunciación) con estancias subterráneas. El Patio Menor (Corte Piccola), con la torre de Federico II, las cisternas enterradas y la rampa original (cordonata), está temporalmente cerrado. El nombre sigue siendo incierto: Janula evoca a Jano, o bien janua, «puerta», en alusión a su papel de acceso a Montecassino.