Murallas urbanas y acrópolis de Cassino: la antigua Casinum a los pies de Montecassino
El parque arqueológico de Casinum flanquea la carretera que sube desde Cassino hasta la abadía de Montecassino, en el Lacio meridional. Aquí, entre los siglos VI y V a.C., volscos y samnitas construyeron un recinto amurallado en aparejo poligonal —grandes bloques encajados en seco, sin argamasa— que desde el valle ascendía hasta la acrópolis en la cima del monte. Fue precisamente en esa acrópolis donde, en el año 529, san Benito fundó su monasterio y escribió la Regla que daría forma al monacato occidental.
Las reliquias de la ciudad antigua
De las murallas originales se conservan tramos visibles en el recorrido del parque, junto a la Porta Campana, que según testimonia una inscripción ya había sido restaurada en el año 57 d.C. El anfiteatro es el monumento más imponente: 85 metros de longitud, 4000 asientos, mandado construir en el siglo I d.C. por la matrona Ummidia Quadratilla, quien también quiso colocar aquí su mausoleo con planta de cruz griega, una pieza única en el panorama de las tumbas romanas. Se hallan también el teatro de época augustea, que aún se utiliza para conciertos, el ninfeo Ponari y un tramo de Vía Latina con los basoli (adoquines) originales dispuestos en forma de lomo de asno.
El museo
El Museo Arqueológico Nacional «G. Carettoni», a la entrada del parque, expone la Spada di San Vittore (Espada de San Víctor) y el Atleta de Cassino.