Palazzo Chigi en Campagnano di Roma: la residencia de los príncipes que fue el primer ayuntamiento
En el corazón de Campagnano di Roma se alza un elegante palazzo que narra una historia de poder y transformación. Se trata del Palazzo Chigi. Para reconocerlo, basta con alzar la vista hacia la cornisa: los símbolos heráldicos en estuco - seis montes y una estrella de ocho puntas - son la firma inconfundible del legado de los Chigi, los príncipes que dominaron estas tierras durante siglos.
De Siena a Campagnano: el ascenso de una familia
La familia Chigi, originaria de Siena, se impuso en Roma gracias a las finanzas y a sus estrechos vínculos con el papado. El punto de inflexión decisivo llegó en 1655 con la elección de Fabio Chigi como papa, bajo el nombre de Alejandro VII. Fue él quien propició, entre 1661 y 1662, la adquisición de estas tierras, elevando Campagnano al rango de Principado y convirtiéndolo en el centro administrativo del nuevo feudo. Este palazzo se convirtió en el símbolo de ese poder.
Un palazzo, mil funciones distintas
No obstante, su función cambió muy pronto. Ya desde los primeros años del siglo XVIII, los príncipes Chigi comenzaron a arrendarlo a la comunidad local. Se convirtió así en la sede de las oficinas municipales, pero con el tiempo llegó a albergar servicios bastante más sorprendentes, como la escuela pública, el matadero e incluso la cárcel de mujeres: el verdadero centro neurálgico del pueblo. Una historia bastante curiosa.
El palazzo es una residencia privada. Su fachada, con los escudos de los Chigi, puede admirarse libremente desde la Piazza Cesare Leonelli, junto al actual ayuntamiento.