Murallas ciclópeas de Belmonte in Sabina: el «muro del diablo» en los campos de Rieti
A 6 km del centro de Belmonte in Sabina, en la localidad de Colle Corionaro, se alza un gran muro de piedra caliza que los lugareños siempre han llamado "el muro del diablo". Bloques enormes colocados en seco sin argamasa forman una pared de 20 metros de largo y unos 4 de alto. Para los habitantes del lugar no había otra explicación: solo el diablo podía haber construido algo semejante.
El misterio de la datación
Los bloques irregulares encajan al milímetro. Forman una obra poligonal (opus siliceum) que servía, casi con seguridad, para sostener un aterrazamiento agrícola. Sobre la datación no hay consenso: muchas guías locales hablan de la Edad del Bronce, pero la técnica constructiva en seco remite más bien al período romano-republicano, entre finales del siglo II y comienzos del siglo I a.C. La precisión del corte recuerda los bastiones de Alatri o Segni, solo que a escala reducida.
Lejos de los circuitos habituales
Hoy en día solo se puede visitar un breve tramo de este complejo: los derrumbes sufridos a lo largo del tiempo han ido reduciendo la estructura. No hay taquillas ni itinerarios fijos. Solo piedra desnuda en medio de los campos de la Sabina, accesible en coche y de entrada libre durante todo el año.