Chiesa di Santa Maria di Civita (Iglesia de Santa Maria di Civita) en Arpino: entre la historia romana y el arte barroco
En el corazón de Arpino, la iglesia de Santa Maria di Civita se presenta en la actualidad con su aspecto barroco, aunque su historia es mucho más antigua y se remonta a antes del cristianismo. Este lugar es el centro de la devoción a la Virgen de la Asunción, cuya estatua milenaria se conserva en su interior, y se erige sobre los restos de un templo romano con testimonios que vinculan el lugar incluso a la familia del propio Cicerón.
Un pasado que resurge
El edificio se yergue sobre los restos de un templo romano dedicado a Mercurio Lanario, protector de la elaboración de la lana. Testimonio de ello es una placa con una inscripción en latín que antaño se encontraba en el suelo del área sagrada y hoy está incorporada a la fachada. Esta inscripción recoge los nombres de los que probablemente fueron los comitentes, pertenecientes a una gens que las fuentes vinculan a la familia de Cicerón.
La estatua de madera y su festividad
En el interior, toda la atención recae sobre la estatua de madera de la Virgen de la Asunción, vestida con un rico traje del siglo XVIII: tallada alrededor del año 1000 en un tronco de cedro del Líbano, tiene una mirada hierática, casi severa. La tradición cuenta que en la Edad Media fue trasladada a la fortaleza de Montenero para protegerla de las incursiones. Cada 15 de agosto se lleva en solemne procesión por las calles de la ciudad.
El arte del Caballero de Arpino y otras sorpresas
La iglesia alberga también varios lienzos de gran valor, entre ellos algunos del Caballero de Arpino —el artista más famoso de la ciudad— y un San Jerónimo atribuido a un seguidor de Caravaggio. Una última curiosidad: la carroza procesional de la Virgen es obra del famoso ebanista Stolz. Lamentablemente, los ángeles que la adornaban han sido robados.
La iglesia se encuentra en el barrio Civita Falconara, en el centro histórico de Arpino (Frosinone). La entrada es gratuita, aunque los horarios pueden variar. Se recomienda consultar con la parroquia o la oficina de turismo.