La penúltima etapa atraviesa las Hoces de Melfa, una zona salvaje donde anidan águilas y se alzan ermitas rupestres de los primeros siglos de la era cristiana, como l’Eremo dello Spirito Santo. A lo largo del recorrido se encuentra un solo pueblo, Santopadre, en una posición muy panorámica. Desde aqui se desciende hasta el fondo de las gargantas, para continuar por el Tracciolino, antigua vía borbónica, hasta Roccasecca, donde alredador del año 1225, en el castillo que domina el pueblo, nació San Tommaso d’Aquino, del que una enorme estatua nos da la bienvenida a la entrada del pueblo. El centro histórico alberga la iglesia más antigua del mundo dedicada a San Tommaso.