Lago de Giulianello en Cori: el último lago natural a los pies de los montes Lepinos
El lago de Giulianello se esconde entre colinas de toba en la campiña de Cori, a los pies de los montes Lepinos. Es el último superviviente de tres lagos que en su día ocupaban la cuenca antes de subir las laderas meridionales del volcán del Lacio (Colli Albani). Pequeño, silencioso, rodeado de bosques: el lugar perfecto para pasar unas horas en paz.
Una historia de tres lagos y de quienes los desecaron
En la antigüedad aquí había tres masas de agua: el lacus vetus, el lago de la Pescara y el de Giulianello. El primero desapareció ya en época antigua, quizá a manos de los volscos, que construyeron un sistema de túneles subterráneos para canalizar las aguas hacia Giulianello. El lago de la Pescara fue desecado por los Borghese en el siglo XVIII para obtener tierras de cultivo de trigo. De los tres, hoy solo queda el lago de Giulianello: pequeño, natural y de forma subelíptica.
Monumento natural desde 2007
Cuenta con una superficie de unas 11 hectáreas y alcanza los 10 metros de profundidad. Desde 2007 es monumento natural. A su alrededor crecen bosques de castaños, robles pubescentes, robles cerris y carpes; en las orillas crecen chopos y sauces blancos. El lago es un lugar de descanso e invernada para la avifauna de los humedales y un pastizal histórico frecuentado por los pastores locales.