La necrópolis de Quattro Fontanili en Veyes: donde nació la arqueología villanoviana
La necrópolis de Quattro Fontanili se encuentra justo a las afueras de la Porta Capena de la antigua Veyes, sobre el espolón de toba que domina el manantial del que deriva su nombre. Entre 1963 y 1976, las excavaciones dirigidas por J. B. Ward-Perkins sacaron a la luz aproximadamente 2000 tumbas. Muchas habían sido dañadas por siglos de labranza, pero la disposición de los enterramientos permitió reconstruir una secuencia cronológica precisa. Desde entonces, Quattro Fontanili es el yacimiento de referencia para datar la cultura villanoviana en todo el Lacio.
El ritual y los ajuares
Los enterramientos más antiguos, a partir del siglo IX a. C., muestran un ritual riguroso: el difunto era incinerado y sus huesos se depositaban en una urna bicónica cubierta por un cuenco o, en el caso de los guerreros, por un casco de terracota. Los ajuares funerarios distinguen los roles sociales: para los hombres, navajas de media luna, lanzas y fíbulas serpentiformes; para las mujeres, fusayolas, bobinas de telar y espirales para el cabello. A partir de mediados del siglo VIII aparecen importaciones de Oriente, como escarabeos de fayenza y ámbar, que dan testimonio de redes comerciales ya desarrolladas.
La estratigrafía horizontal
Quattro Fontanili posee un valor metodológico excepcional: las tumbas más antiguas ocupan la cima de la colina, mientras que las más recientes ocupan sus laderas. Esta estratigrafía horizontal ha permitido datar con precisión las fases villanovianas y ampliar el modelo a las demás necrópolis de Veyes.