Poggio San Lorenzo en Sabina: el pueblo sobre las antiguas murallas romanas de la Vía de la Sal
Poggio San Lorenzo se alza sobre una cresta montañosa en la cuenca alta del río Farfa, a 20 km de Rieti. Lo que más impresiona al llegar es el perímetro de sus murallas con arcos de medio punto, construidas con la técnica del opus reticulatum. Son testimonio de un castrum de época romana que vigilaba el tráfico de la Vía Salaria. El pueblo medieval creció sobre y dentro de esas estructuras, y allí permanece hoy en día.
Un pueblo construido sobre la historia
En la calle principal hay una almazara del siglo XVII, hoy convertida en museo, que narra cuatro siglos de olivicultura en la Sabina. La iglesia de San Lorenzo, reconstruida en 1780 sobre cimientos del siglo XVI, conserva dos lienzos de finales de ese siglo, entre ellos el Martirio de San Lorenzo y la tumba con la inscripción Caius Rufus. Según la tradición local, el nombre del pueblo se remonta al siglo IV, cuando san Emigdio predicó allí el martirio de San Lorenzo.
Fuera del centro: encinas, fauna y peregrinos
En la localidad de Valle Gemma, cerca de los restos de lo que los historiadores suponen que fueron las termas del emperador Tito, crece una encina centenaria que los habitantes reivindican como la más grande de Europa. El parque faunístico Piano dell'Abatino acoge desde 1980 a animales silvestres autóctonos y exóticos en fase de recuperación. El pueblo es una etapa del Camino de San Francisco —21,8 km desde Rieti por caminos de tierra y asfalto— y dispone de una Casa del Peregrino.