Castillo medieval de los condes de Aquino en Piedimonte San Germano: ruinas con vistas a Montecassino
Las ruinas del castillo de los condes de Aquino se encuentran en la parte más alta de Piedimonte San Germano, sobre una colina que domina el valle vinculado a la presencia de Montecassino, donde San Benito elaboró la regla ora et labora. Antes del castillo ya existía un oppidum volsco del siglo IV a.C., una fortaleza que controlaba el acceso al monte Cairo. En la actualidad se conservan los muros, el panorama y una historia que abarca 2400 años.
De los lombardos a los condes de Aquino
El duque lombardo Gisulfo donó el castillo a Montecassino tras su conversión al cristianismo. Entre los siglos IX e X, las incursiones sarracenas sacudieron la zona y lo destruyeron. Permaneció abandonado hasta 1061, cuando el conde Adenolfo d'Aquino lo reconstruyó. Poco después pasó a estar bajo el control de la abadía de Montecassino, entrando en la jurisdicción de la Terra Sancti Benedicti (Tierra de San Benito). En la época normanda, pasó a formar parte de los dominios del Reino de Sicilia.
De la guerra a la paz
Durante la Segunda Guerra Mundial, el castillo sufrió graves daños. Fue restaurado en la posguerra. Hoy en día es un símbolo de paz y un monumento conmemorativo para quienes murieron durante el conflicto: frente a la entrada, un monumento recuerda a los soldados polacos que descansan en el cementerio militar a los pies de Montecassino.