El monacato de Villa Eucheria en Castrocielo: un monasterio que esconde una galería romana
A los pies del monte Cairo, en la localidad de Castrocielo, se esconde un lugar que cuenta con dos mil años de historia. El complejo del monacato de Villa Eucheria es precisamente eso, una villa romana sobre la que se construyó un monasterio benedictino. Su verdadera sorpresa, sin embargo, se encuentra bajo tierra, donde se esconde uno de los criptopórticos romanos mejor conservados de la región, un pasillo que parece haberse detenido en el tiempo.
Capas de historia
Según la tradición, la villa perteneció a la familia del papa Gregorio Magno, quien la donó posteriormente a los monjes de Montecassino. Ellos construyeron el «Monacato» directamente sobre las estructuras antiguas. Hoy en día, el patio, con la cisterna romana en el centro, es un lugar lleno de calma. El complejo se devolvió a la comunidad gracias a la donación de dos familias locales y en la actualidad acoge eventos y bodas civiles.
Dentro del pasadizo romano
Al bajar al criptopórtico se realiza un verdadero viaje al pasado. Se trata de un largo pasadizo cubierto, con bóveda de cañón, que en su día sostenía los cimientos de la villa. Está construido principalmente con una técnica de mampostería de piedras irregulares denominada opus incertum. La luz se filtraba a través de pequeñas aberturas llamadas bocca di lupo (boca de lobo) aún visibles hoy en día. Se encuentra muy bien conservado: un trozo de la Roma antigua al alcance de la mano.
Para visitarlo es necesario realizar una solicitud contactando con el Ayuntamiento de Castrocielo.