El castillo de Castrum Coeli: la fortaleza en el cielo que dio nombre a un pueblo
En la cima del Monte Asprano, a 750 metros de altitud, las ruinas del castillo de Castrum Coeli dominan el valle medio del Liri con un panorama que se extiende desde el Monte Cairo hasta los Montes Auruncos. El nombre, que literalmente significa «fortaleza del cielo», lo dice todo: la vertiginosa altura del emplazamiento y su función estratégica de control sobre Aquino y Roccasecca. De este castillo nació el pueblo de Castrocielo.
De las invasiones lombardas a Federico II
Sus orígenes se remontan al siglo VI, cuando familias procedentes de Aquino se refugiaron en la montaña tras la destrucción de su ciudad. En 994, el abad Mansone de Montecassino ascendió hasta la cima y encontró restos de antiguas construcciones; dos años después fundó oficialmente el castrum. En 1071 el castillo aparece ya representado en la puerta de bronce de la abadía de Montecassino. En 1231, Federico II de Suabia lo incluyó en su programa de fortificación del Lacio meridional, reforzando sus estructuras defensivas.
Abandono y ruinas
La falta de agua y el aislamiento hicieron insostenible la vida en el lugar. A partir del siglo XVI los habitantes bajaron al valle, fundando Colle San Magno por un lado y Palazzolo (la actual Castrocielo) por el otro. Del castillo se conservan el torreón, tramos de la muralla con aspilleras y varias torres. La más imponente, orientada al norte hacia Roccasecca, muestra dos fases constructivas: un núcleo rectangular original y una adición semicircular posterior. El conjunto fue restaurado en 2003.