La Necrópolis de Barano en Bolsena: las tumbas etruscas al norte del lago
La necrópolis de Barano se encuentra en la colina homónima, al norte de Bolsena, en el territorio que rodeaba la antigua Volsinii. No es un lugar de postal, sino un sitio de excavación, frecuentado más por arqueólogos que por turistas. No obstante, sigue siendo un lugar de gran interés, ya que narra una historia que abarca desde el final de la Edad del Bronce hasta el siglo III a.C., y ayuda a comprender cómo se vivía en esta parte de Tuscia antes de la llegada de los romanos.
De la protohistoria a los etruscos
Los vestigios más antiguos son fragmentos de cerámica protohistórica, hallados en el área del asentamiento y datados por los estudiosos entre el final de la Edad del Bronce y el inicio de la Edad del Hierro. La necrópolis propiamente dicha es de época etrusca: se trata de tumbas de cámara excavadas en la toba volcánica, con techo a dos aguas y ajuares funerarios de cerámica negra, documentadas en las excavaciones de 1904 y hoy conservadas en el archivo de la Soprintendenza per l'Etruria meridionale (Superintendencia para la Etruria Meridional). Las sepulturas abarcan un período que va del siglo VI al III a.C. El arqueólogo Pietro Tamburini identificó el asentamiento correspondiente en la cercana colina de la Madonna dell'Augello.
Un sitio de estudio, no de visita
El sitio se encuentra en propiedad privada y no está abierto al público. Quienes estén interesados en la arqueología etrusca pueden visitar el Museo Territorial del Lago de Bolsena, ubicado en la fortaleza Rocca Monaldeschi, donde se conservan materiales procedentes de diversas necrópolis del territorio, o bien el área arqueológica de Poggio Moscini, de acceso gratuito.