A lo largo del valle, el antiguo trazado de la vía Lauretana fue objeto de frecuentes intervenciones de mantenimiento debido a las inundaciones del río Chienti. En Belforte, a finales del siglo XVII, se decidió desviar su curso. En Tolentino, en épocas más recientes, se realizaron modificaciones para alejarlo del núcleo histórico.
Desde Belforte, donde se encuentran la iglesia del Santísimo Crucifijo, del siglo XVI, y la iglesia de San Sebastián, se llega al arco triunfal en honor a Pío VI, para luego alcanzar la iglesia de Santa María delle Grazie. Junto a la entrada, en la fachada exterior, aún se conserva una inscripción que dice:
«DE AQUÍ A / TOLENTINO ESTÁ / A UN MILE Y MEDIO / Y DIEZ PASOS Ó / PELEGRINO / 1748».