Se parte de la Basílica de San Pedro, uno de los monumentos más famosos del mundo y meta de millones de peregrinos. Donde se encuentra el final del camino para muchos peregrinos, desde aquí parte nuestro camino a través de los lugares y la naturaleza de San Francisco de Asís. Abandonará el caos y la prisa para descubrir andando los burgos de la Sabina de Lacio y de Umbria, el Corazón verde de Italia. Caminando conocerá un modo de vivir más lento y en armonía con el mensaje de paz de amor por la naturaleza de San Francisco.
Desde la Plaza de San Pedro se parte hacia Castel Sant’Angelo para luego llegar a Ponte Milvio, uno de los más antiguos e importantes puentes de Roma. A lo largo del camino urbano se encuentran el “parque de la Música”, el Parque de Villa Glori, se pasa al lado de la Mezquita de Roma. El recorrido es sobre todo por el carril bici y acera. Se atraviesa el puente del río Aniene para llegar a la iglesia de los Ángeles Custodios en Monte Sacro. La leyenda cuenta que en el Monte Sacro oficiaban los augures cuando efectuaban sus vaticinios observando el vuelo de los pájaros, de donde derivaría el carácter sagrado del monte.