El camino de 18 km alcanza dos importantes santuarios del valle franciscano: La Foresta y Poggio Bustone. Quien busca la paz y quiere, como San Francisco, huir de la "bomba del mundo", encuentra en estos conventos apartados en el bosque un lugar ideal. El recorrido alterna tramos de asfalto, pero se camina sobre todo por caminos secundarios y senderos.
Se parte de la Catedral de Santa Maria Assunta y se deja la ciudad de Rieti. Después de unos 3 km en llano inicia la subida hacia el Santuario de la Foresta, que en su forma simple y sobria hace referencia a la simplicidad de San Francisco, el cual se alojó a menudo en este lugar.
Se camina alternando subidas y bajadas, tocando el santuario de San Felice All'acqua y el pueblo de Cantalice Superiore, donde podrá descansar. Desde aquí se goza de una espléndida vista del macizo del Terminillo y los lagos de Lungo y Ripasottile en la Piana Reatina.
Después de una bajada de casi 300 escalones, se prosigue hacia el pueblo de San Liberato. Inicia el último tramo de unos 2,5 km en subida en el bosque, que es el último empujón para poder llegar a Poggio Bustone. En este lugar, según la tradición, Francisco, llegando por primera vez en el burgo a las laderas de los Apeninos, saludó a los habitantes con la célebre exclamación: «¡Buenos días, buena gente!". Desde el pueblo un recorrido señalado les conducirá al santuario.