Subiendo hacia Fonte dell'Acqua, la etapa entra en la geografía más abierta de los Prados del Sirente, los cuales el parque describe como una cuenca kárstica de unos 3 km, con vistas al valle medio del Aterno y al valle Subequana, con un estanque, pastos y amplios hayedos a los pies de la cresta del Sirente. En este contexto encaja bien el pequeño lago de Batracofauna, zona de descanso, pausa natural y punto de respiro a lo largo del recorrido, en consonancia con el trabajo del parque en la protección de los anfibios y con la presencia de pequeños humedales y lagos en altitud. La llegada al Rifugio Sirente, al que se puede ir desde la carretera provincial Sirentina y que está pensado como apoyo logístico para el turismo de montaña, cierra la etapa con una sensación muy clara: la de haber dejado atrás el pueblo para adentrarse realmente en el paisaje del Sirente.