La etapa de Collevecchio a Configni atraviesa el corazón de la Sabina del Lacio, entre colinas cultivadas, olivares centenarios y antiguos senderos rurales que conservan intacto el paisaje agrícola tradicional.
El recorrido ofrece vistas panorámicas del valle del Tíber y de los pequeños pueblos medievales del territorio, entre casas de piedra, iglesias rurales y testimonios de la cultura campesina local. Collevecchio y sus alrededores mantienen un ambiente auténtico, vinculado a los lentos ritmos del día a día rural de la Sabina.
Desde el punto de vista etnoantropológico, la etapa nos cuenta las tradiciones agrícolas y gastronómicas del territorio: la producción del aceite de oliva virgen extra, las fiestas populares y las formas de hospitalidad generalizada acompañan el recorrido a lo largo del Camino de Francisco.
Este tramo es ideal para quienes buscan una experiencia de turismo lento, entre la espiritualidad, la naturaleza y la memoria histórica de la Sabina.