Caminaremos a lo largo de las terrazas de olivos y, paso a paso, iremos bajando al valle.
El recorrido de unos 13 km se caracteriza por la presencia de numerosas hornacinas votivas en los cruces, que parecen guiar al peregrino hacia Asís. La etapa es sencilla: solo en el último tramo antes de Foligno tendremos que caminar por una carretera con tráfico, así que hay que prestar atención.
Se acerca cada vez más el gran día de la llegada a Asís.
Tras dejar el centro histórico de Trevi y el convento de San Martino, iniciamos el descenso por un sendero que conduce al pueblo de Collecchio. Continuaremos caminando a lo largo de las terrazas de olivos y, paso a paso, iremos bajando al valle.
El recorrido por el campo alterna tramos de asfalto y de camino de tierra, pero siempre bajo el sol (recuerda llevar sombrero y agua). Continuamos en ligero descenso, pasando por algunas bellas hornacinas marianas, elemento característico de la campiña de Umbría.
En la localidad de San Clemente, nos encontraremos con una iglesia parroquial de campo, situada en una colina cubierta de olivos. La belleza del lugar invita a hacer una parada.
En breve, llegaremos a Porta Romana y al centro histórico de Foligno. Recorriendo la elegante Corso Cavour alcanzamos la célebre plaza donde se alza la catedral de San Feliciano. Una placa recuerda que fue aquí donde Francisco, cuando aún era mercader, vendió las telas de su padre para restaurar la iglesia de San Damiano.