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Francavilla Angitola

Parte del Parque natural regional de las Serre, el pueblo de Francavilla Angitola, en la provincia de Vibo Valentia, es un oasis cultural y natural en el verdadero sentido de la palabra.

Francavilla Angitola se encuentra al borde del oasis natural WWF del lago Angitola, uno de los lagos de formación artificial más fascinantes de Calabria, que se ha convertido con el tiempo en un oasis de biodiversidad mediterránea, referencia fundamental para las aves migratorias. 

Visto desde arriba, el pueblo tiene el aspecto de un dragón benévolo, animal asociado a la iconografía del santo patrón: san Foca Mártir, que se celebra el 5 de marzo y el segundo domingo de agosto. Un hombre a cuyo nombre está ligado el origen mismo de Francavilla Angitola, municio surgido tras la victoriosa campaña del general bizantino Nicéforo Focas llamado «El Viejo», comandante en el bienio 885-886, cuando los sarracenos saqueaban los pueblos de las costas calabresas matando a su población. A él se debe el origen mismo del pueblo: en su honor, merecen una visita el antiguo Casale di Rocca Niceforo —actual Rocca Angitola, del que aún quedan restos— y la iglesia de San Foca Martire, junto a las de la Madonna delle Grazie y del SS. Rosario.

Además de ser parte de la historia bizantina, Francavilla Angitola es etapa fundamental también para la que concierne a los monasterios agustinos en CalabriaSanta Maria della Croce es, de hecho, considerado uno de los conventos más importantes pertenecientes a la congregación de los Zumpani durante todo el siglo XVII. Custodiaba obras de arte de gran valor, pinturas y estatuas. Hoy solo quedan las ruinas, que se pueden admirar durante una caminata por la naturaleza por el lago Angitola y sus alrededores. 

Entre los trajes típicos locales, el de la «pacchiàna», la plebeya calabresa con traje de fiesta, representa uno de los símbolos más importantes de la artesanía y de la identidad femenina de Francavilla Angitola.

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