Estatua de Santo Tomás en Roccasecca: el inesperado ángel de mármol
A la entrada de Roccasecca, antes de subir al pueblo, se encuentra la estatua de Santo Tomás. Esta obra de mármol del escultor Giuliano Vangi representa una figura esbelta, casi angelical, que se eleva hacia el cielo. Es un punto de referencia moderno, situado justo al inicio del Tracciolino, el camino que se adentra en las espectaculares gargantas del Melfa.
La obra de un gran maestro
El escultor Giuliano Vangi, de renombre mundial, inauguró la escultura en 2005. Mide casi diez metros de altura y está esculpida en mármol de Coreno, la piedra local. La elección de representar al santo como una figura esbelta y casi alada fue deliberada, rompiendo radicalmente con la imagen tradicional del pensador austero. El resultado es una interpretación moderna y poderosa.
La historia de su ubicación
La estatua no estaba destinada a estar aquí. El proyecto original la situaba mucho más arriba, cerca de la iglesia de Santo Tomás a los pies del monte Asprano, dominando el valle del Liri. Finalmente, se decidió colocarla a la entrada del pueblo. Desde entonces se ha convertido en la puerta de acceso simbólica al centro histórico y al sendero natural del Tracciolino.
La estatua es un monumento público al aire libre.