La fuente de los leones de Nemi: el eco de los barcos imperiales en el pueblo
Paseando por Nemi a lo largo del Corso Vittorio Emanuele, la mirada se detiene en la fuente de los leones (Fontana dei Leoni). No se trata de una fuente cualquiera, ya que sus cabezas de bronce son un homenaje directo a los legendarios barcos de Calígula, recuperados del lago cercano. Es un fragmento de historia imperial que revive en el corazón del pueblo, un detalle del que muchos visitantes no se percatan.
Una inspiración que viene de lejos
Las actuales cabezas de león, una obra en bronce que Luciano Mastrolorenzi realizó en 1951, se inspiran en los prótomos —decoraciones con forma de animales feroces— que adornaban las vigas de los barcos imperiales. No obstante, la idea es aún más antigua: la intervención de Mastrolorenzi sustituyó efectivamente una decoración anterior con la misma iconografía, pero estaba esculpida en el más humilde peperino, la piedra volcánica local.
El agua y la memoria
Hoy en día, la fuente mana agua de manantial de una pureza excepcional. Al acercarse, su historia aparece grabada en una lápida de mármol con una inscripción latina. No rinde homenaje al emperador, sino a una obra de gran valor cívico: la construcción de la fuente por parte de las autoridades municipales.
La fuente se encuentra en el Corso Vittorio Emanuele, en el centro histórico de Nemi, y es de libre acceso.