El centro histórico de Monterotondo: en el Camino de San Francisco entre callejuelas medievales y palacios de los Orsini
Quienes recorren el Camino de Francisco desde Roma hacia Asís llegan a Monterotondo tras 19 kilómetros de campiña romana. Se llega al centro histórico subiendo una cuesta empinada, el último esfuerzo antes de entrar en un pueblo que narra dos épocas distintas. La parte baja sigue el trazado de la colina con calles curvas; más arriba, los Orsini impusieron en el siglo XVI un trazado en cuadrícula inspirado en el castrum romano. Fueron ellos quienes gobernaron el feudo desde 1286 hasta 1626.
Lo que queda de la Edad Media
Algunas casas conservan todavía el profferlo, la escalera exterior que en el Lacio medieval conducía al piso elevado de la vivienda. Pueden verse en la via Alighieri. Los portales cuentan historias de familias: en la via Vitali, un escudo de los Orsini lleva la fecha de 1476. La via Serrecchia alberga una casa-torre orientada hacia el sur.
Plazas y puertas
La piazza della Repubblica tiene grabado en el pavimento el diseño de un reloj de sol; frente a ella, el Palazzo dell'Orologio, con su gran esfera en la fachada, era el antiguo ayuntamiento. El acceso al pueblo se realiza por la Porta Garibaldi, la única superviviente de las cuatro puertas de la ciudad. Su nombre recuerda lo ocurrido en octubre de 1867, cuando los garibaldinos la forzaron para entrar en la localidad. Para los peregrinos que se dirigen a Asís, la catedral (Duomo) marca el final de la etapa; la siguiente atraviesa la reserva natural de la Macchia di Gattaceca.