Las murallas ciclópeas de Fondi: 2500 años de historia en bloques de piedra
Las murallas de Fondi se encuentran entre las más antiguas y mejor conservadas del Lacio. Rodean el centro histórico a lo largo de unos 1500 metros, un cuadrilátero casi perfecto de 370 metros de lado, y dan testimonio de al menos tres épocas distintas. La parte más antigua se remonta a los siglos VIII-VII a. C., cuando el territorio estaba habitado por los Aurunci (auruncos): bloques enormes, superpuestos sin mortero, tan grandes que los antiguos los atribuían a los míticos cíclopes. Nos encontramos en la provincia de Latina, a una hora de Roma por la Vía Apia.
Tres técnicas, tres épocas
Al recorrer el perímetro se pueden apreciar claramente las fases de la construcción. En la via degli Osci y la via dei Latini se observan los bloques ciclópeos originales, encajados en seco e inclinados en forma de talud. En la via Marconi aparecen los bloques poligonales de cinco lados, trabajados con mayor esmero y anteriores al siglo IV a. C., aún sin mortero. El punto de inflexión llega en el siglo III a. C. con la introducción del mortero: en el viale Regina Margherita y la via Giulia Gonzaga, las murallas muestran el opus incertum y el opus reticulatum romano, técnicas que permitían mayores alturas con bloques más pequeños.
Visibles tras 2500 años
Actualmente se conserva aproximadamente un 80 % de las murallas. Incendios, invasiones y terremotos las han dañado a lo largo de los siglos, pero el trazado original no ha cambiado nunca.