El Museo Piero Taruffi en Bagnoregio: motores, Fellini y un bólido de récord en la Tuscia
El Museo Piero Taruffi narra la historia de un piloto, un ingeniero y toda una época: la de los motores rugientes, las Mille Miglia y los récords de velocidad. Taruffi ganó la última edición de las Mille Miglia en 1957, a los cincuenta años de edad, y se retiró de la competición. El museo que lleva su nombre fue fundado en 1998 y desde 2002 se sitúa en un antiguo matadero restaurado en via Fidanza. El museo ha optado por ampliar su horizonte, ya que alberga, además de la biografía del piloto, un siglo de mecánica: desde los albores del motor de combustión interna hasta las soluciones aerodinámicas del Bisiluro.
El Bisiluro y los 500 planos nunca vistos
El eje central de la visita es la exposición permanente Il Bisiluro ai raggi X – Anatomia di un bolide (El Bisiluro a rayos X – Anatomía de un bólido) inaugurada en 2011. Presenta alrededor de 500 planos de diseño originales, algunos con correcciones autógrafas del ingeniero, que muestran cómo funcionaba este aerodinámico vehículo de récord que hoy en día sigue siendo excepcional. Paneles explicativos y materiales audiovisuales acompañan el recorrido.
Fellini, las radios y todo lo demás
Y aún hay más. Hay una sala dedicada a La Strada de Fellini, rodada en parte en Bagnoregio, en la que se exponen los trajes de los recién casados y la reconstrucción del motocarro de Zampanò. Otra sala reúne radios y autorradios de época. Se exponen también las esculturas de Stefano Rossi, realizadas con piezas mecánicas, y hay una pinacoteca que cada año se enriquece con una nueva obra inspirada en Taruffi.